Hace poco me preguntaban ¿Qué recomiendas a las parejas que se encuentran en un bache en su relación?

Y a mi se me ocurría:
Es necesario echar el freno de mano, pararse y levantar el capó del coche para ver qué pasa. Atreverse a ponerle nombre: No estamos bien. Y si resulta que el coche está parado en un túnel, pues habrá que empezar pronto a buscar rendijas de luz juntos para ver la salida.

Se impone una conversación. La clave es buscar el momento y el tono adecuado. En un entorno relajado, no improvisado. Y sin hacer daño con las palabras.
A veces es bueno hablar en primera persona: “Yo me siento así…” “Me pasa esto…” Sin acusar, sin reprochar…qué difícil! Pero necesario para que el otro no se bloquee. Ante el ataque uno se repliega y se defiende siempre. Y se justifica, y no escucha…
Escucharos es lo fundamental. Tratar de entender por qué estáis ahí. Y quizá sea bueno pararse a pensar en los porqués de la relación. Pensar en todo aquello que nos acercó, que nos enamoró, y ver un poco por qué se nos han colado tantas cosas entremedias.
Y a partir de ahí manos a la obra: Concretar cosas específicas que nos ayuden a encontrarnos de nuevo, que nos lleven a recuperar el tono, y hacerlas sin desfallecer, quizás al principio con pocas ganas, con poca convicción, pero muy pronto vuelve a aparecer esa energía que anima a hacer más, a buscaros más…