A todos los que tenemos hijos esta semanas se nos presentan como un desafío. Cómo ocupar el tiempo de nuestros hijos de una manera inteligente. Donde enviarlos donde no…
Decisiones que debemos tomar juntos los dos. Y juntos en estos días y semanas pasaremos mucho mucho tiempo todos los miembros de la familia.
Ellos y nosotros, así, ellos y nosotros.
Nuestros hijos deben vernos como un todo unitario. Casi diría un bloque monolítico. 
Bien es verdad que a medida que van creciendo pueden apreciar y valorar las diferencias entre papá y mamá. Incluso será para ellos una buena escuela de cómo lidiar con las diferencias de opinión en la intimidad. 
Pero hasta que llegue esa edad de adulto o casi adulto, nuestros hijos deben encontrar en nosotros seguridad, un referente fiable. 
Por eso este tiempo de vacaciones es un observatorio magnífico para ellos. No perdamos la oportunidad, ejercitemos el diálogo el consenso entre nosotros dos. 
Pongamos muy en activo eso que sabemos bien aunque a veces se nos puede olvidar: antes que padres somos pareja. La elección la hicimos el uno por el otro, ellos vinieron después. Y así debemos vivirlo siempre, ellos nos lo agradecerán y mucho.