Seguimos abordando el conflicto en la pareja y hoy me gustaría centrarme en el núcleo mismo de la discusión: es decir en el motivo del enfrentamiento, eso que os tiene enfadados y muchas veces atrincherados en dos posiciones aparentemente irreconciliables. Ese bloqueo del que no conseguís salir solo es desarticulable de una forma:
Preguntando los por qués. Interesándote de verdad por la razón o seguramente las razones que le llevan a estar así. Tratando de conectar en ese plano. Si conseguís escucharos será mucho más fácil entender dónde estáis cada uno.
Lo fundamental una vez más es el autocontrol para saber coger las riendas de ese potro que a veces se nos desboca dentro y recuperada la calma sentarnos y haceros la pregunta fundamental:
¿Por qué estas así?