Una vez que conseguís sentaros a hablar mirándoos a los ojos haciéndoos las preguntas acerca de cómo estamos y cómo nos sentimos y por qué… lo más importante es tener una actitud de escucha atenta y tratando de entender al otro.
En esa escucha, en ese diálogo, podrás empezar a recibir alguna luz que ilumine un poco tu túnel de soledad y de incomprensión que te está haciendo sufrir. Es aquí donde puede empezar esa transformación.
En el sufrimiento, en el dolor, eres más débil, y esa debilidad te hace enroscarte en ti mism@ Y perder de vista al otro. Por eso es tan importante que consigáis escucharos para sanar un poco ese sentimiento tan negativo y destructivo que te consume y así ya entonces ser más capaz de mirar al otro y generar esa conexión o al menos comienzo de conexión que os haga recuperar la felicidad juntos.
No es fácil, es el núcleo fundamental de una intervención en pareja pero es algo que también si se deciden a trabajar a fondo su relación, ánimo!