Volvemos a la rutina. Cuando hablamos de la pareja la rutina parece que a priori siempre tiene siempre una connotación negativa, pero yo creo que no es así, hay rutinas buenas, muy buenas.
¿No estamos de acuerdo en que lavarse los dientes después de cada comida, salir a correr el domingo por la mañana o leer un rato antes de dormirse son unas rutinas estupendas? Pues de la misma manera en la relación de pareja pueden y deben existir rutinas buenas, que nos acercan, que nos mantienen conectados…
Pasar un rato los dos solos todos los días al final de la jornada, sin pantallas, sin hijos… salir a tomar algo juntos todos los jueves todos los viernes el día que queráis… Daros un fuerte abrazo al llegar a casa a modo de saludo… Pueden convertirse en hábitos muy saludables para vuestra relación de pareja. Con el tiempo se convertirían en algo rutinario en cuanto a que lo hacéis todos los días, pero poniendo el corazón al hacer cada uno de estos gestos cada día, evitamos el peligro de que se conviertan en algo automático y con poco sentimiento que sería ese aspecto negativo de la rutina.
En fin, ahora que hacemos planes para el nuevo curso, os animo a que tratéis de traer al día día esas experiencias buenas que habéis tenido en verano. Que importéis de vuestro periodo de vacaciones lo que más os ha hecho disfrutar para tratar de desarrollarlo en vuestra vida cotidiana.
A por el nuevo curso!