IMG_0603

Cuando introduzco el tema del compromiso en el libro cuento una anécdota personal. Me encontraba en una boda poco antes de casarme yo, una prima mía mayor que yo me decía: “ ahora abre bien los ojos, y después ciérralos para siempre”
Me acuerdo en un programa de radio el que me preguntaban por esta cita y les daba un poco la risa, como diciendo que no es posible esto de cerrar los ojos. Evidentemente no se trata de irse dando trompazos con las esquinas. Pero tu mirada detenida, penetrante, admiradora, está ya dirigida a la persona que has elegido para compartir tu vida. Lo contrario es una injusticia para esa persona que se vería sometida a examen comparativo constantemente, y una locura para ti que estarías cada día cuestionando tu elección. Por irracional que parezca es un error en el que podemos caer. Acuérdate de que hablábamos de mantener todos los días ese rato de conversación mirándose a los ojos. Si no lo abandonáis no dejaréis nunca de tener entre nosotros dos ese vínculo que sentís el uno por el otro.